“ALTO AL TRÁFICO DE ANIMALES SILVESTRES”.

Así se denomina la campaña que se encuentra realizando la PDI en todo el territorio nacional

Los cambios en las preferencias de la sociedad junto con aquellos referidos a los intereses sociales tales como moda, lujo o coleccionismo, han llevado a que se estimule todo tipo de comercialización de fauna, ya sea nativa o exótica. Tal actividad es totalmente legal cuando se respetan los marcos regulatorios, pero se constituye como un hecho ilegal cuando aquellas normativas no son acatadas, afectando de esta manera a especies protegidas o en peligro de extinción, lo que en definitiva se constituye en tráfico y comercialización ilegal de animales, en especial de especies exóticas.

Conforme a lo señalado por el jefe de la Brigada de Investigación Criminal Puerto Montt Subprefecto Ricardo Díaz; “…el contrabando de especies es la segunda mayor amenaza mundial para la vida salvaje, después de la destrucción de su hábitat. Cada año, cientos de miles de monos, elefantes, serpientes, aves, grandes felinos, ranas, corales, orquídeas, cactus y peces tropicales; y sus derivados, tales como pieles, polvo de cuerno de rinoceronte o marfil, acaban en los lucrativos mercados negros de distintas partes del mundo…”, señaló.

Asimismo, el oficial indicó que; “…Uno de los problemas que conlleva el tráfico de animales, es sin lugar a duda la violencia y el sufrimiento que padecen los animales. Los métodos más comunes de transporte son por vía terrestre y marítima. Se cometen un sinnúmero de actos crueles sobre los animales, con el fin de realizar un transporte de los mismos de la forma más discreta posible, para conseguir no ser descubiertos por las autoridades. Desde diminutos e inusuales lugares donde se encuentran hacinadas distintas especies, con muy poco espacio para respirar y moverse…”.

Chile no está exento del tráfico de animales, generando grandes ganancias para los grupos que se encuentran detrás del comercio ilícito de animales, ya sea mediante la importación, exportación o comercio interno de especies silvestres o exóticas, sin embargo al no existir una base de datos unificada junto con las instituciones que trabajan en conjunto en la fiscalización en el ingreso de animales a nuestro país, no se cuenta con datos de la cantidad de animales que cruzan nuestra frontera.

El Subprefecto Díaz, enfatizó que ; “…la Policía de Investigaciones de Chile, considerando su misión fundamental de investigar los delitos y con una visión futurista respecto a una nueva era de ilícitos que afecten los ecosistemas, creó en el año 1994  el Departamento de Conductas Ilícitas relacionado a medio ambiente y ecología; creando posteriormente el año 2002 la primera Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (BIDEMA), con asiento en la Región Metropolitana, a las que posteriormente se sumaron  en las ciudades de  Arica, Antofagasta, Copiapó, Valdivia, Puerto Aysén y una Sección Investigadora en Isla de Pascua, en tanto que en las ciudades restantes, las denuncias e investigaciones de este tipo son llevadas a cabo por las Brigadas de Investigación Criminal de las respectivas jurisdicciones…”